
La tercera fuerza acusa a los de Feijóo de ser quienes han puesto la «zancadilla» para evitar un acuerdo en Extremadura durante la campaña de Castilla y León y advierte de que va a «gobernar» en las tres regiones.
Vox pasa página tras las elecciones de este domingo en Castilla y León, las terceras del nuevo ciclo electoral tras Extremadura y Aragón, y asegura que ahora se dedicarán «sin ningún tipo de dilación ni descanso» a la formación de gobiernos. «Nos vamos a entregar ya a la tarea más importante», ha remarcado este lunes en rueda de prensa el líder del partido, Santiago Abascal, que ha insistido en la voluntad de entrar en los Ejecutivos autonómicos siempre y cuando haya un pacto previo con «medidas concretas» y «garantías de cumplimiento». «Donde haya posibilidad de programa de gobierno, habrá gobierno de coalición; donde no, será porque hay gobierno [del PP] con el PSOE o porque decidan convocar elecciones otra vez», ha planteado.
El líder de la tercera fuerza despeja así la posibilidad de que Vox apoye desde fuera Ejecutivos del PP en solitario, después de que el presidente en funciones de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, haya dicho este lunes que preferiría un Ejecutivo monocolor. «Puede decir lo que quiera», ha respondido Abascal, afeando a los populares que no tengan un discurso único y que, al mismo tiempo, el número uno del partido diga que es Vox quien «no quiere entrar». «Tengo que decirle a Feijóo que no se preocupe, que vamos a gobernar en las tres regiones, pero antes de afrontar eso queremos una negociación medida a medida y con plazos de cumplimiento», ha subrayado.
Abascal ha confirmado así que si hay un pacto de gobierno entre ambas fuerzas, habrá coalición, pero deja el debate sobre el reparto de consejerías para más adelante. «No vamos a hablar ni de sillones ni de posiciones en los gobiernos hasta que no esté claro que somos capaces de ponernos de acuerdo», ha remarcado. Para llegar a ese punto, Vox reclama al PP una «negociación seria entre partidos adultos» basada en «medidas concretas», «plazos de cumplimiento» y «garantías». «Cuando se negocia con el PP hay que actuar de esa manera», ha añadido. «Si el PP cree que puede venir con la recortada y atracarnos, que pierda toda esperanza», ha advertido.
El presidente de Vox asegura que están «satisfechos» con los resultados cosechados este domingo en Castilla y León, donde el partido ha ganado un escaño con respecto a los comicios de 2022. Es un crecimiento mucho más moderado que el visto en Aragón y Extremadura, donde la tercera fuerza duplicó su presencia en los Parlamentos autonómicos, aunque el punto de partida era también más alto. Los de Abascal se quedan con que el partido ha subido tanto en escaños como en votos y en porcentaje, concentrando el 18,9% de las papeletas depositadas este domingo por los castellanoleoneses. «Vox ha vuelto a romper su techo electoral», ha celebrado el presidente del partido, remarcando que nunca antes habían concentrado tanto porcentaje de voto en unas elecciones.
Abascal difiere así de la tesis del PP, que acusa a Vox de haber torpedeado el acuerdo en Extremadura para no hacerlo coincidir con la campaña electoral de Castilla y León. «¿Qué es lo que nos ha pasado factura si hemos crecido?», ha ironizado el líder de la tercera fuerza, que ha culpado a los de Feijóo de ser ellos quienes han puesto la zancadilla a las negociaciones. «Hasta ahora nos hemos encontrado con las zancadillas de Génova, más empeñada en entablar un relato de cara a las elecciones que una negociación seria», ha respondido.
Desde Vox rechazan de plano cualquier lectura negativa del paso por las urnas de este domingo y aseguran haber cumplido con sus expectativas internas, sin entrar a valorar si el voto a Se Acabó la Fiesta puede haberles pasado factura. «Vox no ha tocado techo pero muchos van a querer decirlo, los mismos que anunciaban los certificados de defunción de Vox desde 2020. Vox está muy vivo, está creciendo y va a seguir haciéndolo», ha reiterado Abascal, acusando al PP y a los medios de comunicación de haber sido quienes han inflado las expectativas electorales del partido.