
El eclipse solar total de este miércoles ha limitado el periodo de operatividad de los medios aéreos que trabajan en el incendio declarado el pasado 6 de agosto en el paraje Raboconejo de Niebla (Huelva), que ya ha recorrido 28.000 hectáreas y que se encuentra en situación operativa 2. Se trata, como ha advertido el vicepresidente primero de la Junta de Andalucía y consejero de la Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, la retirada obligatoria de la flota aérea a las 19,30 horas es una condicionante «excepcional» debido a este fenómeno.
«Por orden de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) para toda España debido al eclipse solar, los medios aéreos solo podrán operar hasta esa hora. Es una medida general de seguridad aeronáutica que nos afecta de lleno, pero los operativos terrestres seguirán combatiendo a pie de campo», ha aclarado Sanz. Al respecto, el vicepresidente ha aclarado que las restricciones de vuelo derivadas del eclipse solar afectarán con total seguridad al «ala fija», es decir, a los aviones encargados de la extinción en el incendio.
En declaraciones a los medios, el consejero ha matizado sus palabras previas para recalcar que la Junta está intentando obtener el «máximo apoyo posible» para minimizar el impacto del fenómeno astronómico en las labores de control del fuego. «Lo que sí está seguro que va a afectar es al ala fija, es decir, a los aviones», ha precisado, aunque confía en que la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) sea «sensible» a las gestiones que se están realizando para permitir la presencia de «algunos medios todavía». Sanz ha explicado que han solicitado autorización para que determinados helicópteros continúen sobrevolando la «zona estricta» en la que operan actualmente, por tratarse de un entorno que «ya conocen suficientemente» las tripulaciones.
Del mismo modo, confiaba en mantener activo el avión de coordinación del dispositivo, el cual opera a «muchos metros de altura» funcionando como «una especie de torre de control desde el aire» para gestionar la flota. «Al volar a gran altitud, ha argumentado, este aparato no interferiría en las restricciones del espacio aéreo», ha explicado.