
El PP cree que en la presunta trama de las cloacas del PSOE para «desestabilizar» investigaciones judiciales hubo «delincuencia de Estado». «Lo que ha habido es un poder que ha confundido el Gobierno con el partido, el partido con la familia, la familia con el Estado y el Estado con Pedro Sánchez», ha resumido la vicesecretaria de Coordinación Territorial del PP, Alma Ezcurra este jueves en rueda de prensa. Los de Alberto Núñez Feijóo subrayan que todas las causas abiertas se reducen a un único «caso de corrupción del PSOE» y elevan la presión sobre los socios del Gobierno para que le retiren su apoyo. «Con la mafia no hay lealtad que valga», ha advertido.
«Todas las tramas desembocan en el mismo punto y señalan a la misma persona: el uno, el one«, ha dicho Ezcurra en referencia al presidente del Gobierno y rechazando las «excusas» del PSOE de que los implicados en las presuntas cloacas de Ferraz eran unos «oportunistas» y «farsantes» que actuaban por su cuenta. «Una organización dedicada íntegramente a los intereses de una sola persona no se construye a espaldas de esa persona», ha subrayado la vicesecretaria popular, que ha remarcado que Sánchez tiene que dimitir inmediatamente ya sea por «incompetente» si no sabía lo que ocurría o por «delincuente» si lo sabía, lo que ha apuntado a que, a su juicio, «es lo más probable».
La dimisión de Sánchez no es la única que piden los populares. Ezcurra también ha exigido la renuncia de la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, que, según la investigación judicial, se habría reunido con la exmilitante socialista Leire Díez, implicada en el presunto intento de soborno a jueces, fiscales, policías, guardia civiles y periodistas para silenciar las causas relacionadas con el PSOE. Reclaman igualmente la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. «Me parece muy triste que alguien que un día fue juez hay esté avalando ataques tan brutales contra investigaciones judiciales», ha explicado Ezcurra.
No obstante, la vicesecretaria del PP ha advertido de que «se ha acabado el tiempo de dimisiones selectivas». «Nadie quiere más explicaciones de quien nunca dice la verdad. Tienen que irse todos», ha afirmado, remarcando que lo que España necesita no son dimisiones sino «urnas». «España está gobernada por un poder corrupto, sin límites y sin filtros», ha denunciado Ezcurra, que ha llamado a los socios del Gobierno que reclaman elecciones, PNV y Junts, a mover ficha para hacerlo posible.
«O se está con la corrupción o se está contra ella», ha advertido, al mismo tiempo que ha lanzado un mensaje a los socios de la izquierda que sostienen que la «línea roja» siga siendo la financiación irregular del PSOE. «¿La organización criminal no? ¿La respaldan? ¿O el cohecho, el tráfico de influencias, la prevaricación, la revelación de secretos o la compra de testigos y el hostigamiento a jueces y fiscales?», ha planteado la vicesecretaria popular.
Preguntada sobre si el PP valora contactar directamente con la dirección del PNV para recabar su apoyo para sacar adelante una eventual moción de censura, Ezcurra ha señalado que el mensaje es «claro» y que no creen que requiera de «mucho contacto». «Nosotros ni venimos a pedir favores ni a darlos. Solo pedimos dos cosas: decencia y elecciones», ha recalcado, subrayando que si lo que quieren PNV y Junts son elecciones, dado que Sánchez no está dispuesto a convocarlas, deberían permitir que sea Feijóo quien «ponga las urnas».
La vicesecretaria popular ha reconocido así que su partido no descarta presentar una moción de censura contra el Gobierno, pero ha advertido de que no darán a la izquierda el «regalo» de desvelar cuáles van a ser sus próximos pasos. Tampoco ha descartando llamar a la movilización ciudadana. «La única salida limpia y democrática para todo esto son las urnas», ha subrayado, asegurando que Feijóo es la «única alternativa». «Ha llegado el momento de elevarse de la escombrera del ‘sanchismo’ y mirar al horizonte. El Gobierno puede caer mañana o puede caer el verano que viene. Es cuestión de tiempo, pero es un Gobierno que está muerto y la tarea de los vivos es pensar en lo que viene», ha avisado, insistiendo en que «cuando el poder se corrompe y corrompe a otros poderes del Estado nadie está a salvo».