El presidente del PP celebra el resultado en Castilla y León e insta a Vox a cumplir el mandato de las urnas también en Extremadura y Aragón porque los ciudadanos «así lo han pedido» y que se forme una mayoría «a partir del programa del PP».
El mandato que los ciudadanos han lanzado desde las urnas, más recientemente en Castilla y León, pero también en Extremadura y Aragón, es claro para el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo: «Han dicho que el PP gobierne y se forme una mayoría a partir del programa del PP». Por eso, ha pedido este lunes «responsabilidad» a Vox, quien tiene en su mano apoyar a los candidatos populares en las tres comunidades autónomas para formar gobierno, una vez demostrado que los populares son la primera fuerza política. Durante este periodo, «solo se han puesto excusas» por parte de los de Abascal por «cálculos electorales», ha afeado Feijóo, para avisar de que «ya está bien» y el mandato es entenderse para formar la «mayoría alternativa» a Pedro Sánchez.
El líder de los populares ha recordado frente a la Junta Directiva Nacional el día posterior a los comicios castellanoleoneses que «ya fallaron en julio de 2023», un «lujo» que ahora no se pueden permitir. Todas las citas en las urnas sitúan al PP como «el primer partido de España», por lo que ahora corresponde «liderar», en un ejercicio de «responsabilidad con los votantes». Las cuentas salen holgadamente en el reparto de escaños del PP y Vox en Castilla y León, Extremadura y Aragón, por lo que existe una «mayoría numérica y no puede fallar la política». Así, Feijóo apremia a cumplir con los deseos de los votantes: «Los españoles están dibujando la parte del cambio que les corresponde, con los votos, y a los partidos nos corresponde el resto: ideas, programa, política y responsabilidad».
En Génova las tres citas autonómicas con las urnas se interpretan como un plebiscito nacional y el líder así lo ha expresado en sus palabras frente a la cúpula de su partido, augurando un cambio para España en favor de sus políticas de centroderecha. «O se están mirando encuestas para ver qué le conviene a tu partido o se está mirando lo que le conviene a España, no hay más posibilidades», ha deslizado en referencia a la estrategia de Vox, al que acusa de bloquear los acuerdos en Extremadura y Aragón para que no interfiriesen en sus resultados de Castilla y León. Así, Feijóo se ha dirigido a los votantes de la mayoría con la misma claridad como responsabilidad: «Las urnas solo señalan una fórmula posible: un acuerdo para que el PP lidere los gobiernos con el apoyo de Vox». «Todo lo demás», insiste, «es ruido».
El ejercicio de «responsabilidad» que Feijóo pide a los de Abascal ya lo han realizado en el PP, asegura, «poniendo las cartas boca arriba» con la elaboración del «documento marco» que recoge las líneas comunes y generales que deben regir en toda negociación con Vox en los pactos autonómicos. Ese va a ser el «punto de partida» para los populares, aunque teniendo en cuenta que cada territorio tiene su «particularidad» y cada negociación «tendrá sus matices». Sin embargo, en la formación de Abascal, según creen fuentes populares, ha molestado simplemente que exista ese documento. «Hoy nadie conoce ninguna objeción de fondo a esas líneas por parte de Vox, nadie ha señalado que hay en ellas algo incompatible con sus posiciones», ha incidido Feijóo, quien no ve «razones» para bloquear la presidencia de sus candidatos ganadores.
Mientras que el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha deslizado este lunes que exigirán medidas concretas en esos pactos autonómicos, para resaltar más los puntos que les unen que los que les separan, Feijóo ha apelado a sus posiciones en común en diversas materias y a hablar «más de ideas que de siglas». En esas líneas generales recogidas en el documento, los populares defienden «bajar impuestos a las familias en vez de asfixiarlas», también «al campo frente a la sobrerregulación y la burocracia», que «las políticas climáticas no puedan destruir empleo», construir viviendas, invertir en infraestructuras y «recuperar servicios públicos de calidad», además de combatir la ocupación, «controlar la inmigración irregular», apoyar a «las familias y la natalidad», o luchar contra la «inseguridad en nuestras calles y barrios».
La decisión de Vox de no abstenerse en la segunda votación para investir a María Guardiola como presidenta de Extremadura, y unirse al ‘no’ de PSOE y Podemos, sobrevuela el argumentario de los populares, quienes reprenden que se hagan «bloques de oposición junto al sanchismo en contra de lo que ha votado la mayoría», en lugar de hacer pactos de gobierno como han reclamado los ciudadanos en las convocatorias electorales. «La estabilidad no es una concesión al PP, es una obligación con los ciudadanos», ha advertido Feijóo, quien confía en una tregua de los de Abascal hasta la campaña andaluza.
El PSOE, un «partido pequeño y perdedor»
Pero no todo han sido críticas a Vox, sino que, echando mano de la ironía, el líder popular se ha «sumado a la alegría» del PSOE por celebrar el par de escaños más que obtuvo en Castilla y León con respecto a 2022 a costa de los partidos de la izquierda, pero alargando su distancia con Alfonso Fernández Mañueco. «Me sumo a la alegría del PSOE por haberse convertido en un partido incapaz de disputarnos el gobierno en ninguna comunidad y me sumo a la alegría por convertirse en un partido pequeño y perdedor», ha lanzado, provocando las risas del auditorio.
La lectura que hace Feijóo de estos resultados señala directamente a Pedro Sánchez y su gestión, quien no ha rentabilizado el ‘No a la guerra’. «Sabíamos que el ‘No a la guerra’ no le iba a dar de comer a los españoles, pero además sabemos que no le ha dado votos a Sánchez porque ya nadie se puede fiar de él dentro de España, y tampoco nadie se fía de España en el exterior», censura el dirigente popular.
El lema abrazado por los socialistas durante la campaña electoral demuestra, según Feijóo, a un Ejecutivo «desesperado» que se «frota las manos esperando que la alternativa cometa errores». Y rotundamente insiste en que, si depende de los populares, no lo van a consentir: «No le vamos a dar el lujo de que se hable más de nuestros desencuentros que del fracaso de este Gobierno agotado». Así, ha vuelto a criticar la falta de respuesta para hacer frente a la subida de los precios de la energía. «Cuánto interés en usar la guerra para dividir a tu país y qué poco para trabajar contra sus consecuencias«, lamenta Feijóo, que ha erigido a un futuro gobierno del PP como la solución ante los problemas que acechen a los españoles.