
Este viernes a las 23.59 horas se cierra el plazo para presentar las coaliciones electorales y las formaciones a la izquierda del PSOE tratan de solventar los escollos.
Ha llegado el día. Tras más de un año apelando a la unidad total de la izquierda, este mismo viernes a las 23.59 horas se cierra el plazo para presentar las coaliciones que concurrirán a las elecciones el 29 de noviembre. Pero la unidad, como dijo Emilio Delgado este jueves, «es más fácil pedirla que hacerla», y desde luego las últimas horas lo demuestran. La respuesta a la pregunta de qué escenario quieren encontrarse en los próximos comicios es la misma en Podemos y Frente Amplio: el de la existencia de una candidatura única. Pero la unidad, además de que es difícil «hacerla», es también subjetiva, pues cada parte propone la suya. Mientras Frente Amplio (IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comuns) defiende su proyecto, construido después de dos años trabajo, e invita a Podemos a hacerlo más consistente, los morados piensan que ellos, y en particular Irene Montero, representan «la izquierda valiente» que puede doblar el brazo al PSOE, más aún después de lograr un acuerdo de colaboración con Gabriel Rufián.
Todo parece indicar que, fiel a sus precedentes, las decisiones y los anuncios de la izquierda llegarán este viernes sobre la bocina y que, salvo giro de 180 grados, la unidad en Madrid y Barcelona, las dos grandes plazas electorales, va a resultar imposible, mientras la incógnita permanece en el resto de circunscripciones, donde la esperanza de acuerdo es mayor. De hecho, al final de la tarde de este jueves Podemos anunciaba un pacto con IU y Nueva Canarias en las islas homónimas para concurrir juntos bajo el nombre de Unidad del Pueblo Canario. «Seguimos buscando acuerdos en más territorios. Gracias, compañeros y compañeras, es el camino», expresaba Irene Montero en X.
La propia secretaria general de la formación morada, Ione Belarra, aseguró este jueves que ve «difícil» lograr una lista única tanto en Madrid como en las cuatro provincias de Cataluña, por mucho que Emilio Delgado, número 1 de Frente Amplio por la comunidad uniprovincial, haya insistido en que Irene Montero tiene «las puertas abiertas» para integrarse en sus listas. Pero los morados no renuncian a que la exministra de Igualdad sea la líder visible de la izquierda y Delgado ya ha anticipado que no va a renunciar a encabezar la candidatura por Madrid, menos aún teniendo en cuenta que pertenece a Más Madrid, gran referencia de la izquierda en la Comunidad, y que Podemos no tiene representación en dicho territorio.
En este punto emerge Ada Colau, la persona que Frente Amplio ha decidido que lidere al espacio. La exalcaldesa de Barcelona, que en las últimas semanas había manifestado su disposición a volver a primera línea de la política, ha llegado incluso proponer públicamente no aceptar dicho encargo si ello facilitase un acuerdo con Podemos.
Esto, en todo caso, desembocaría en un escenario que chocaría directamente con otra parte de la realidad: Colau concurriría a las elecciones como número 1 por Barcelona, como así ha acordado Frente Amplio, por lo que su paso al lado dejaría ese puesto libre para que lo pudiera ocupar, en tal supuesto, Irene Montero. Sin embargo, el acuerdo que Podemos ha alcanzado con ERC inhabilitaría dicho marco, pues los morados han accedido a no presentarse en Cataluña y dar su apoyo a los republicanos a cambio de que Gabriel Rufián participe en actos de campaña con la exministra fuera de la comunidad. ERC, por su parte, ha rechazado de plano involucrarse en ningún término con Frente Amplio, donde por otro lado se encuentran los Comuns, su principal competidor en la izquierda. Así, los movimientos de uno y otro lado conducen a un callejón sin salida.
El resto de España y el papel de las fuerzas soberanistas
Este jueves, Ione Belarra defendía que «fuera de Madrid y de Barcelona hay muchísima España» y que en ambas circunscripciones la fragmentación electoral castiga menos y que por tanto «no se perderían votos». Así, proponía a IU, la formación con más poder territorial de Frente Amplio, conformar una lista unitaria en 10 comunidades en las que, afirmaba, se está negociando: Galicia, Asturias, Cantabria, Euskadi, Navarra, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura y Andalucía.
La respuesta del coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, fue contundente: «Somos una organización seria. Negociamos desde Frente Amplio, no estamos dando bandazos. Si Podemos quiere venir, nos sentamos. Lo mejor es una candidatura estatal en todas las circunscripciones, no troceada en determinadas comunidades en base a cálculos que no sé quién ha hecho».
Mientras la incertidumbre en estas comunidades es todavía muy grande, las sensaciones, como ha quedado acreditado en Canarias, son más positivas en aquellas en las que las negociaciones las vertebran las fuerzas soberanistas de izquierdas: Comunidad Valenciana (Compromís), Aragón (Chunta) y Baleares (Mès). Las conversaciones en esas regiones transcurren en el más absoluto secreto y lejos de estridencias, y a priori son mayores los puntos de encuentro entre las formaciones de Frente Amplio y Podemos, aunque a última hora del jueves Ara Més, Sumar y Esquerra Unida comunicaron un principio de acuerdo, de momento sin Podemos. Lo mismo ha ocurrido este viernes en Aragón: Chunta Aragonesista, Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Partido Verde y Recortes Cero han acordado concurrir bajo la denominación Chunta Aragonesista-Frente Amplio Aragón e invitaron a Podemos a sumarse.
Además de estas comunidades, Andalucía, País Vasco y Galicia también cuentan con fuerzas soberanistas (Adelante, Bildu y BNG, respectivamente), pero hace semanas que se desmarcaron de cualquier tipo de acuerdo con las izquierdas estatales. El asunto de la unidad en el resto de territorios quedará resuelto en las próximas horas.