
El presidente de Vox, Santiago Abascal, dijo este martes que considera una «ofensa» y un «error» el documento marco lanzado por el PP para sentar las bases de las negociaciones en Extremadura, Aragón y todos aquellos territorios donde puedan darse futuros pactos entre ambas formaciones. El líder de la tercera fuerza dijo haberse sentido «molesto» al leer en el texto las menciones del partido de Alberto Núñez Feijóo al respeto a la legalidad, algo que cree que debería darse por sentado. «Que pongan un marco como si estén tratando con salvajes y pretendan domar a Vox…», ironizó Abascal, que pidió a los populares que no les den «lecciones».
Desde el PP se mostraron sorprendidos por esta reacción al considerar que el documento, que indicaron que era interno, es una muestra de «muy buena voluntad». Cabe señalar que este choque se produce cuando apenas queda una semana para la primera sesión de investidura en Extremadura de María Guardiola, el 3 de marzo.
«Me suena mal, porque cuando se habla de lo obvio en el marco de un acuerdo con Vox probablemente se está ofendiendo a alguien», expresó Abascal sobre el documento del PP en una entrevista en el programa Espejo Público. «Me molesta que Feijóo pretenda insinuar que Vox es un partido que no defiende el Estado de derecho y el sistema democrático», añadió, al mismo tiempo que dijo estar «sorprendido» por que sea el partido que necesita los apoyos para gobernar el que ponga el marco de negociación.
Abascal añadió que el planteamiento del documento no es solo una «ofensa» para Vox sino que también debería serlo para los líderes autonómicos del PP. «Es un insulto a sus dirigentes autonómicos. Es una falta de confianza. Jorge Azcón y María Guardiola no van a pactar nada en contra de la legalidad», señaló. Después de que Génova anunciara este lunes que participará en las negociaciones para formar gobierno en Aragón y Extremadura –hasta ahora en manos de las direcciones regionales–, Abascal advirtió a la cúpula del PP de que si entra en las conversaciones, sea para contribuir al acuerdo. «Guardiola la semana pasada hizo un intento de acercamiento público a Vox y fue desautorizada por la dirección del PP», lamentó.
«Ese marco es un error y una ofensa a sus propios compañeros y está lleno de generalidades», insistió el presidente de Vox, que instó a los populares a «bajar de las musas al teatro» y llegar a acuerdos sobre medidas concretas. «Desconfiamos de esa generalidad», reconoció, reclamando más seguridad, combatir la inmigración ilegal, rebajas fiscales, recortes del «gasto político e ideológico», menos impuestos sobre la compra de viviendas y que se liberalice suelo, entre otras medidas. Para Vox, el modelo de acuerdo debe ser el alcanzado el año pasado entre ambas formaciones en la Comunidad Valenciana.
Frente al planteamiento del PP, Vox pide abordar las conversaciones en Extremadura y Aragón por fases, de manera que primero se cierre un plan de gobierno conjunto negociado «medida a medida» y después se establezcan unos plazos de cumplimiento y unas garantías para asegurar lo pactado. «Si nos ponemos de acuerdo, podremos hablar de más cosas, pero eso después», subrayó Abascal, emplazando el diálogo sobre la entrada de Vox en los Gobiernos y el reparto de consejerías a una segunda fase de las negociaciones. «¿Para qué vamos a hablar de cargos si quizás no podemos compartir un programa de gobierno?», planteó.
Sobre esta cuestión, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, aseguró este martes que había habido «un problema de interpretación» porque el mencionado documento «no es para Vox», sino que es un documento interno del PP. También señaló que su objetivo es «ordenar el posible acuerdo marco para dar estabilidad a los gobiernos del PP» en las distintas comunidades.
También se manifestó sobre las palabras de Abascal la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, que pidió al líder de Vox que «no se crea las etiquetas que le pone la izquierda, porque nadie en el PP le está tratando así». «Es un documento en el que, por ejemplo, se dice en uno de sus puntos que la negociación tiene que estar basada en competencias autonómicas y no en nacionales. Es de perogrullo», trató de zanjar Muñoz, a lo que añadió que es «lógico» que un partido nacional presente una «declaración de intenciones y de mínimos para todos aquellos sitios que tengan que llegar a un acuerdo».
«Los ciudadanos quieren un gobierno en Extremadura liderado por María Guardiola, quieren un gobierno en Aragón liderado por Jorge Azcón, y quieren que haya un acuerdo entre PP y Vox«, afirmó la portavoz del PP, mostrándose convencida de que va a haber un acuerdo en ambas regiones a pesar del cruce de acusaciones que vienen protagonizando ambas formaciones, sobre todo en Extremadura, y que se hayan elevado a nivel nacional las negociaciones.