
Aragón Existe intenta mejorar resultados para situarse como llave del Gobierno y excluir a Vox, mientras Podemos pugna por no desaparecer y Chunta trata de captar voto socialista.
El segundo hito del ciclo electoral que comenzó el pasado diciembre en Extremadura ya está aquí. Este domingo, los aragoneses están llamados a ejercer su derecho al voto para decidir la nueva composición de las Cortes de Aragón, con las encuestas coincidiendo en que hay serias opciones de que la XIII legislatura se vaya a desarrollar con el parlamento aragonés más escorado a la derecha desde el establecimiento de la autonomía.
Vox mantiene la senda ascendente que lleva meses encadenando y aspira a mejorar notablemente su resultado de 2023, lo cual le permitiría condicionar el Gobierno de un PP que se mantiene cómodamente en cabeza. Los populares, por su parte, llegan a los comicios con la mayoría absoluta bastante lejos, pero tienen al alcance de la mano su objetivo prioritario: propinar un histórico bofetón al PSOE, que corre el riesgo de lograr su peor resultado histórico en Aragón de la mano de la exministra de Educación Pilar Alegría. Pese a ello, la izquierda a la izquierda de los socialista no parece estar logrando pescar demasiado en río revuelto: según los sondeos, Podemos podría quedarse fuera de las Cortes por primera vez desde su fundación, mientras IU y Chunta apenas aspiran a un puñado de escaños.
Aunque para el presidente Jorge Azcón el mejor escenario sería mejorar sus resultados tanto como para poder gobernar, por primera vez, en solitario, hay pocas opciones de que esto termine ocurriendo. En las doce legislaturas que han transcurrido desde la vuelta de la democracia y el establecimiento de la autonomía, en Aragón ningún partido ha conseguido nunca hacerse con la mitad más uno de los escaños en las Cortes y, por tanto, con la mayoría absoluta. Es más: de los trece gobiernos que ha habido, nada menos que once han sido de coalición.
Sabedor de ello, el PP no ha querido insistir durante la campaña en este mensaje, aunque sí ha apelado a concentrar el voto útil y antisanchista en los populares para darles la mayor fuerza posible ante un Vox que se perfila como un socio incómodo pero ineludible. En la última legislatura, ambos partidos ya pactaron gobernar juntos, pero en 2024 Vox rompió todas las coaliciones que compartía con el PP en las comunidades autónomas y, desde entonces, los populares lo han hecho en minoría. No obstante, tras su éxito en Extremadura, los de Abascal han cambiado de estrategia y han pedido volver a entrar al Gobierno autonómico, y parece complicado que en Aragón esa idea cambie si los números dan.
Y según los sondeos, darán, puesto que buena parte de ellos coinciden en que la ultraderecha podría ser la gran ganadora de las elecciones, como ya lo fue en las extremeñas de diciembre. Ninguna encuesta pronostica que Vox esté cerca de arrebatar el primer puesto al PP, ni tampoco cerca del sorpasso al PSOE en el segundo puesto, pese a las pésimas perspectivas de los socialistas. Pero todos coinciden en que a los de Santiago Abascal —muy presente en la campaña aragonesa junto al candidato de su partido, Alejandro Nolasco— mejorarán notablemente los resultados que obtuvieron en 2023: si entonces lograron siete escaños, ahora la mayoría de los barómetros los sitúan cómodamente por encima de los 10 y algunos, incluso, les dan opciones de duplicar su representación.
Entre el PP y Vox se sitúa el PSOE, que —salvo sorpresa mayúscula— no verá amenazado su segundo puesto y el liderazgo de la oposición, pero que no ha conseguido acortar distancias con Azcón durante la campaña. Alegría ha intentado remontar combinando actos tradicionales, aunque de pequeño formato, con otros más de cercanía en todo el territorio aragonés. Pero las encuestas la siguen dejando muy lejos de disputar la victoria y, de hecho, se expone a conseguir el peor resultado histórico de los socialistas, que data de 2015, cuando Javier Lambán obtuvo 18 escaños (de 67) que, no obstante, le permitieron gobernar gracias a la fortísima irrupción de Podemos, que en su primera participación electoral en Aragón se quedó a punto de adelantar al PSOE.
La izquierda, partida y sin capacidad de influir
Por el contrario, en esta ocasión la debilidad socialista que detectan las encuestas no la compensan los partidos a su izquierda, pese a que hay nada menos que tres listas que se presentan en ese espacio, y ello sin contar a los regionalistas de Aragón Existe, especialmente fuertes en Teruel. De esa terna, Chunta Aragonesista es, sin duda, el más fuerte, y aspira a mejorar su magro resultado de 2023 (tres escaños) de la mano de un nuevo candidato, Jorge Pueyo, que rejuvenece el perfil del partido y que se ha dado a conocer al gran público como el primer diputado de Chunta en el Congreso desde 2014. Pueyo abandonó hace unos días el escaño que ocupaba en Madrid desde 2023, donde ha tenido algunos choques con Sumar —cuyo grupo integraba— que le ha llevado a no respetar la disciplina de voto en medidas como el decreto antiapagones.
En una situación notablemente más precaria están IU —que aspira a mantener su único escaño o, como mucho, a ganar otro— y, sobre todo, Podemos, al que varios sondeos dejan fuera de las próximas Cortes de Aragón después de que no saliera adelante una negociación a tres bandas (con IU y Chunta) para configurar una lista única. Para evitar ese escenario, los principales perfiles nacionales de los morados se han volcado en la campaña: han participado en varios actos la secretaria general, Ione Belarra, y la número dos, Irene Montero, y también lo ha hecho el exlíder Pablo Iglesias, que sigue teniendo un enorme tirón. Todos ellos son mucho más conocidos que la candidata, María Goikoetxea, exdirectora del Instituto Aragonés de la Mujer.
Por el contrario, Aragón Existe llega a la cita con las urnas con algo más de tranquilidad, puesto que todas las encuestas coinciden en que mantendrán su representación. El partido, no obstante, lleva días intentando arañar los últimos votos situándose como una posible llave de Gobierno que evite la entrada de Vox, aunque para ello sería necesario un gran resultado tanto del PP como de la propia candidatura que lidera Tomás Guitarte. La mayoría absoluta en las Cortes se sitúa en los 34 escaños, y las encuestas más optimistas dejan a Azcón en torno a los 30, por lo que Aragón Existe tendría que mejorar sus tres escaños actuales para, al menos, tener opciones de ser clave y dejar fuera del Ejecutivo a Vox.