
El presidente del PP rechaza la regularización de inmigrantes aprobada este martes en Consejo de Ministros por ser «inhumana, injusta, insegura e insostenible» económicamente, pero no especifica todavía si la recurrirán.
Frente a sus diputados y senadores, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha activado oficialmente el cronómetro electoral y les ha pedido a cada uno de ellos «exigencia y preparación» en la fase final de la legislatura. El objetivo es claro: «liberar a Europa y España del Orbán del Sur», en referencia a Pedro Sánchez y sus políticas, porque, en su opinión, ha seguido la misma deriva que el primer ministro húngaro saliente. «Estamos viviendo la personalización del poder, el conflicto permanente como herramienta política y un coqueteo con terceros países al margen de Europa e incluso a veces contra Europa», ha criticado el líder popular en la reunión plenaria de los Grupos Parlamentarios del Partido Popular del Congreso y del Senado. Por ello, promete a los españoles «derrotar una forma de entender la política y el ejercicio del poder», la de Sánchez y Orbán, y según entiende Feijóo que reclaman «la mayoría» de los ciudadanos de España.
«La gente no está cansada simplemente de la izquierda o de la derecha. De lo que está verdaderamente cansada y harta es de la tensión permanente, del deterioro de las instituciones y de la decadencia que se extienden por Europa», ha valorado Feijóo tras los comicios en Hungría que arrebataron a Viktor Orbán el poder 16 años después. El líder popular ha comenzado su intervención valorando los resultados y haciendo un paralelismo entre el ex primer ministro húngaro y el presidente del Ejecutivo español porque todavía no lo había hecho en una intervención pública. Pero inmediatamente después ha evaluado la actualidad política de nuestro país y la regularización extraordinaria de inmigrantes que minutos antes se aprobaba en el Consejo de Ministros.
Lo ha repetido en varias ocasiones desde que se conoció que el Ejecutivo de Sánchez iba a llevarla a cabo, pero hoy ha querido dejarlo más claro aún, «sin ningún disfraz demagógico»: «Estamos radicalmente en contra de la regularización masiva e irresponsable de un millón de migrantes», ha dicho el presidente del PP. Además, ha recordado que la cifra de cuántas personas se beneficiarán de este trámite varía en función de quién la aporta: oficialmente 500.000, «en privado asumen que serán 800.000 y la Policía que sí que sabe lo sube por encima del millón». Feijóo ha argumentado por qué en Génova se oponen rotundamente a través de cuatro adjetivos que ha usado para describir la regularización que se va a llevar a cabo: «Es inhumana, injusta, insegura e insostenible» y, se teme, «los ciudadanos lo sufrirán en sus propias carnes más pronto que tarde».
En contraposición a lo que se ha decidido este martes en un Consejo de Ministros en el que «Sánchez no ha dado la cara» por su viaje oficial a China, según ha acusado Feijóo, el presidente del PP ha defendido su modelo en materia de migración. «Defendemos firmemente que España tenga una política migratoria legal, ordenada y compatible con la legislación europea que proteja a quienes han llegado a España y, por supuesto, que proteja a los españoles», ha insistido. Tras destacar que es el Congreso donde debería sustanciarse el debate de la regularización y que en su momento la mayoría de las Cortes votaron en contra, Feijóo ha subrayado que «España no puede convertirse en el país donde romper las normas sale más rentable que cumplirlas».
Según ha argumentado Feijóo, la medida llevada a cabo por Sánchez ni es humanitaria porque «alienta a las mafias», ni es justa porque «perjudica a quien cumple», ni es segura porque «no hay control suficiente», ni es sostenible porque se hace «sin memoria económica y sin prever el coste» en sanidad, educación, servicios sociales, vivienda o empleo. Eso sí, al salir de la reunión con los suyos, Feijóo no ha especificado a los periodistas si van a recurrirla: «Vamos a estudiar el texto pero está claro lo que vamos a hacer», ha respondido.
Critica a Bolaños por «despreciar» a la Justicia
A lo largo de la comparativa que ha hecho entre la «degradación» en Hungría y en España, Feijóo ha apuntado a las declaraciones del ministro de Justicia, Félix Bolaños, de este lunes tras conocerse que el juez Juan Carlos Peinado procesa a Begoña Gómez por cuatro delitos. Bolaños opinó que el magistrado «ha avergonzado a muchos ciudadanos de nuestro país, a muchos jueces y a muchos magistrados».
El líder popular ha sido muy crítico con estas declaraciones y con «otros señalamientos a la Justicia hechos por todo el Gobierno en el día de ayer, capitaneados por el ministro de Justicia», y ha zanjado: «En democracia, a la Justicia se la respeta, no se la desprecia».
Continuando con la enumeración de casos que rodean al presidente del Gobierno y su contraste con Orbán, el líder de la oposición ha asegurado que «ni en Hungría ni en ningún otro lugar de Europa es aceptable que su hermano y los dos números dos estén pendientes de juicio». Tampoco es aceptable, tal y como ha insinuado Feijóo, «que pueda haber expresidentes del Gobierno comisionistas con familiares o amigos ejerciendo de supuestos testaferros», en referencia a José Luis Rodríguez Zapatero. Ni mucho menos «tener a un presidente con su mujer procesada».
A todas estas cuestiones inadmisibles para el líder popular, ha sumado «que los trenes se estrellen por falta de control o que la luz se marche porque el Gobierno juega a experimentar», en referencia al accidente de Adamuz y al apagón. Para Feijóo solo hay un culpable y «máximo responsable» del «deterioro en el que vive la sociedad española»: Pedro Sánchez, al que vuelve a exigir su dimisión. «Ya sabemos que a ellos les molesta mucho que digamos esto, pero más les molesta a los españoles tener a un presidente que haya consentido que se haya robado en su cara y aún no se haya marchado», ha concluido.